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Escrito por David Muñoz Beleña.
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martes, 31 de julio de 2007 |
si el igneo aire calcina el amerindio fulgor de sus heridas, si esparcen desmayados gemidos desde las chozas asfaltadas de odio,espanto y miseria, o si los bebés tienen manchados los labios de malva No les escuches si en oscuros Escuadrones de la Muerte reunen la insignia de los orfanatos, ambarina calavera de metal rugiente mientras escurren petroleo en infantiles bocas No les escuches no les escuches cuando destilan hambre en vitreas hipodérmicas con sabor a ortiga, ni oigas el alarido que rasgue el silencio del Gran Cristo de la Montaña, ni tampoco al restallar sus alas las gaviotas que posan en la playa rosarios de inextinguible ira. No,no podrias detenerlos. Sus armas aceran la luz de la Luna, hieren los ojos borrachos de pegamento y azúcar de los niños sobre el pelaje sonámbulo de Rio de janeiro. |
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